LA SABIDURÍA EN POCAS PALABRAS


La sabiduría o verdad es el estado original y natural de la inteligencia.

La inteligencia está corrompida por los gustos y las aversiones.

El resultado es la problemática condición humana.

Los gustos son el deseo de ganar y aferrarse, y las aversiones son el deseo de no perder o fracasar.

Ganar significa placer o euforia, y perder significa irritación o infelicidad.

Cuando los gustos y las aversiones son disueltos, la condición humana de fluctuar entre el placer y el dolor se desvanece.

Un ininterrumpido estado de equilibrio se hace entonces constante, no hay subidas, no hay bajadas.

Y la sabiduría o verdad es la expresión natural.

La vida de cada uno solamente se constituye de eventos.

Los eventos son impersonales.

Los eventos son personalizados por la mente y las emociones, y se les da razón y propósito mediante los gustos y las aversiones.

Los gustos y las aversiones determinan los intereses y los deseos de la persona.

No todo el mundo tiene los mismos deseos y aversiones. Algunos se interesan en el golf y otros no, y algunos son atraídos por personas por las que otros no son atraídos.

Darle razón y propósito a los eventos requiere del pensamiento racional.

El pensamiento racional es el intento vano de dar sentido a las sensaciones o a lo que vivimos, en vez de realizar la inexpresable verdad que hay detrás de ello.

El pensamiento racional puede seguir una secuencia lógica, pero al haber comenzado con una premisa ilógica y racional: que la verdad es accesible a la razón, el resultado es una conclusión racional e ilógica: una impresión, una tesis o una teoría.

De este modo, todos los pensadores y todas las personas racionales están fundamentalmente descontentas o frustradas en su vida amorosa y en la búsqueda de sus aspiraciones.

Esta molestia subconsciente requiere que continuas concesiones y simulación para ocultarle su existencia a los demás.

 

Barry Long

© The Barry Long Trust

Back and up